La lana suele ofrecer elasticidad y recuperación, lo que resulta muy útil para prendas que deben mantener su estructura. La alpaca aporta calidez y un suave pelo (halo), a menudo con mayor caída. El algodón se siente fresco y suave, aunque su menor elasticidad significa que la tensión y la estructura requieren especial atención.

Las mezclas no son una opción de menor calidad por definición. Pueden combinar propiedades que hacen que el hilo sea más fácil de llevar, lavar o tejer a una tensión determinada. Lea la composición porcentual de la fibra, no solo el nombre del hilo.

La mejor manera de conocer un hilo es hacer una muestra de tensión, lavarla y observar cómo cambia. Guarde una pequeña nota junto a su proyecto para tomar mejores decisiones sobre las fibras la próxima vez.