# Cómo arreglar un punto caído en tejido de punto
Respira hondo. Un punto caído resulta alarmante —ese pequeño bucle suelto en el tejido o, peor aún, una ristra de "escalones" deshaciéndose a lo largo de varias pasadas—, pero es uno de los errores más fáciles de solucionar en el tejido a punto. No necesitas deshacer tu labor. Con una aguja de ganchillo, un poco de paciencia y los pasos que verás a continuación, puedes repararlo en pocos minutos y volver a tejer como si nada hubiera pasado.
Esta guía explica qué es realmente un punto caído, cómo detectarlo antes de que se convierta en un problema, cómo remontarlo paso a paso en punto jersey, qué hacer en punto elástico o en una pasada al revés, y cómo una línea de vida puede hacer que los puntos caídos futuros no sean un inconveniente.
Qué es realmente un punto caído
Un punto se cae cuando un bucle se desliza de la aguja sin haberse tejido y las pasadas superiores continúan sin él. Una vez que ese bucle queda sin sujeción, la tensión del tejido tira de él hacia abajo y puede "carrerearse" —deshaciéndose punto a punto hacia abajo por las pasadas inferiores, del mismo modo que se corre una carrera en una media. Cada pasada por la que cae deja atrás una hebra horizontal de lana llamada escalón o peldaño, apilados uno sobre otro como los peldaños de una escalera. Esos escalones son tu billete de vuelta: cada uno representa una pasada que puedes reconstruir, en orden.
La buena noticia es que un punto caído no pierde nada de lana ni ningún punto de tu labor. No falta nada: simplemente se ha desenganchado y se ha deslizado hacia abajo. Tu trabajo consiste únicamente en guiarlo de vuelta hacia arriba a través de cada pasada por la que cayó y volver a colocarlo en la aguja a la que pertenece.
Detección temprana de un punto caído
El punto caído más fácil de arreglar es el que detectas en la misma pasada en la que ocurre. Si notas que un bucle se ha deslizado de la aguja a mitad de pasada, no sigas tejiendo con la esperanza de que se arregle solo; no lo hará, y cada pasada que tejas de más será una pasada que tendrás que remontar más tarde.
Algunos hábitos facilitan mucho la detección temprana: cuenta los puntos al final de cada pasada, especialmente en punto jersey liso, donde un punto caído puede pasar desapercibido; revisa tu labor con buena luz cada pocas pasadas; y detente en el momento en que un punto se sienta flojo o tire de forma extraña, ya que a menudo es la primera señal de que un bucle se está deshaciendo.
Si lo detectas en la misma pasada, por lo general basta con recoger el bucle con la aguja derecha o con una aguja de ganchillo y colocarlo directamente donde corresponde, sin necesidad de remontar escalones. La técnica descrita a continuación es para puntos que ya han caído una o más pasadas.
Cómo arreglar un punto caído en punto jersey
El punto jersey es el tejido más fácil de reparar porque cada punto del lado derecho es una V sencilla y los escalones horizontales se sitúan claramente entre ellos. A continuación se explica cómo reconstruirlo.
Lo que necesitarás
Una aguja de ganchillo de un tamaño similar al de tus agujas de tejer. Un poco más pequeña está bien; un ganchillo mucho más grande estirará los puntos reparados y dejará una zona floja visible.
Paso a paso
- Localiza el bucle caído. Se verá como un bucle suelto de lana situado debajo de las agujas de trabajo, con una o más hebras horizontales ("escalones") apiladas encima que conducen de vuelta a la aguja.
- Introduce el ganchillo a través del bucle caído desde el frente, de modo que el gancho mire hacia arriba, hacia el primer escalón situado por encima.
- Engancha el escalón más bajo con el ganchillo y pásalo a través del bucle que está en el ganchillo, de atrás hacia adelante. Habrás reconstruido una pasada: el bucle que acabas de pasar se convierte en tu nuevo bucle de trabajo, asentado sobre ese escalón.
- Repite para cada escalón superior, trabajándolos uno a uno, en orden, de abajo hacia arriba. Resiste la tentación de saltarte pasos; cada escalón debe engancharse antes de alcanzar el siguiente.
- Cuando llegues al escalón superior y lo hayas pasado, desliza el punto resultante sobre la aguja izquierda con la pata delantera mirando hacia adelante, listo para ser tejido según el patrón.
- Comprueba la tensión. Un punto recién remontado puede verse un poco más flojo que sus vecinos. Da unos tirones suaves a la zona en varias direcciones para nivelarlo; por lo general se asentará aún más cuando la pieza se lave o bloquee.
Esa es toda la reparación. Resulta algo entretenido la primera vez, pero tras uno o dos escalones tus manos encuentran el ritmo y se hace rápidamente.
Cómo arreglar un punto caído en pasadas al revés o punto elástico
Un punto caído en una pasada al revés, o en un punto elástico donde se alternan columnas de derecho y revés, suele despistar porque las hebras y las patas de los puntos miran en dirección opuesta, dificultando ver hacia dónde introducir el ganchillo.
Conviértelo en una reparación al derecho
La solución más sencilla para un punto caído al revés es evitar tejerlo al revés por completo: gira la labor de modo que veas el lado del derecho de esa columna y remóntalo exactamente como se describió anteriormente. Un punto al revés y un punto al derecho son el mismo punto visto desde lados opuestos del tejido, por lo que dar la vuelta a la labor lo transforma en una reparación sencilla por el lado del derecho, aunque la columna se lea al revés desde el frente. Vuelve a girar la pieza al terminar y el punto se verá correcto por el lado público.
Trabajar el punto elástico columna por columna
En elástico 1x1 o 2x2, una carrera a menudo cruza tanto columnas al derecho como al revés antes de detectarla. Trabaja una columna a la vez: identifica qué puntos de la carrera pertenecen a una columna al derecho y cuáles a una al revés; remonta cada columna al derecho desde el frente como de costumbre, y para cada columna al revés gira la labor hacia el lado posterior, remóntala como una columna al derecho desde ahí y luego vuelve a girar. Reubica cada punto reparado en su orientación correcta de derecho o revés antes de pasar a la siguiente columna. Requiere más atención que una reparación en punto jersey liso, pero la mecánica en cada columna es idéntica a la que ya conoces: solo cambias la cara hacia la que estás trabajando.
Evitar desastres con una línea de vida
Incluso un punto caído bien atrapado requiere unos minutos para arreglarse, y uno que pasa desapercibido durante varias pasadas puede llevar mucho más tiempo. Una línea de vida evita todo eso.
Una línea de vida (o *lifeline*) es un trozo de hilo de desecho suave, algodón de ganchillo o hilo dental sin cera pasado a través de una pasada completa de puntos vivos con una aguja lanera sin punta, dejándolo colgar a ambos lados de la labor mientras continúas tejiendo por encima. Elige un color en contraste para localizarlo fácilmente y una hebra no más gruesa que tu lana de trabajo para no deformar la tensión.
Coloca una antes de iniciar un patrón de puntos nuevo o desconocido, antes de una pasada con varios aumentos o disminuciones agrupados, antes de un cambio de color o cada diez o veinte pasadas en calados o trenzas hasta que el patrón resulte automático.
Si algo sale mal por encima de la línea de vida —un punto caído que ha corrido demasiado, un motivo mal contado, cualquier cosa—, puedes deshacer tu tejido con total seguridad hasta ese hilo. La línea de vida sostiene cada punto de esa pasada en su lugar, por lo que una vez que hayas deshecho hasta ella, simplemente deslizas los bucles vivos a la aguja, cuentas para asegurarte de que no falta ninguno y continúas. Transforma el "tengo que deshacer hasta el montaje" en "tengo que deshacer diez pasadas", lo cual es un problema mucho más llevadero.
Cuándo es mejor simplemente deshacer
Remontar funciona perfectamente para un solo punto caído, incluso a varias pasadas de profundidad. Sin embargo, si la carrera ha atravesado una repetición de calado, un cruce de trenza o varias pasadas de moldeado complejo, el método puede volverse confuso rápidamente, ya que el "escalón" en una pasada con textura no siempre es una hebra horizontal simple. En ese caso, a menudo es más rápido deshacer hasta una línea de vida si dispones de una, o destejer cuidadosamente pasada por pasada hasta superar el error si no la tienes. No hay de qué avergonzarse: deshacer unas pocas pasadas es parte habitual del tejido, no un fracaso.
En conclusión
Un punto caído parece una emergencia en el momento, pero en realidad es un rompecabezas pequeño y solucionable: localiza el bucle, trabaja los escalones en orden, vuelve a colocar el punto y continúa tejiendo. Detecta los puntos caídos a tiempo, conoce la solución para tejidos al revés y elásticos, y coloca una línea de vida antes de cualquier sección que no te gustaría perder. Con esas tres pautas, un punto caído se convierte en una simple pausa de cinco minutos en tu labor.
