Lea las instrucciones de cuidado de la etiqueta de la lana antes del primer lavado. Muchas prendas tejidas a mano se benefician de un lavado suave, una agitación mínima y un secado en horizontal para que la gravedad no deforme la prenda.

Deje descansar la prenda entre uso y uso, y elimine las pequeñas pelotillas con un peine quitapelusas o una maquinilla adecuada cuando la fibra lo permita. Guarde las piezas limpias dobladas en lugar de colgadas, especialmente si el hilo tiene una caída suave y fluida.

Una pequeña reparación a tiempo puede evitar que su proyecto favorito requiera un arreglo mucho mayor en el futuro.