# Errores comunes de tejedores principiantes y cómo solucionarlos

Todos los tejedores, por muy experimentados que sean, empezaron perdiendo puntos, mirando con desconcierto una muestra torcida y preguntándose por qué su bufanda no se parecía en nada a la de la foto. Si ahí es donde te encuentras ahora mismo, respira hondo: los errores que estás cometiendo son los mismos que comete casi todo el mundo al empezar, y cada uno de ellos tiene solución.

Esta guía repasa los errores de tejer a punto más habituales en principiantes, por qué ocurren y cómo corregirlos o evitarlos. Guárdala entre tus marcadores como guía de consulta para esos momentos de «espera, esto no tiene buena pinta».

1. Tensión desigual de un punto a otro

El error

Tus puntos se ven flojos en unas zonas y apretados en otras, dando al tejido una textura irregular y con bultos en lugar de una superficie Lisa y uniforme.

Por qué ocurre

La tensión desigual es casi universal durante las primeras semanas tejiendo porque tus manos aún no han desarrollado un ritmo constante: sigues pensando cada movimiento en lugar de dejar que la memoria muscular tome el control.

La solución

La tensión se regula con la repetición, así que el mejor remedio es simplemente seguir tejiendo. Sostén la hebra de la misma manera cada vez y teje a un ritmo constante y sin prisas. Practicar en una muestra simple a punto bobo (punto santa clara), en lugar de lanzarte directamente a un proyecto con calados o relieves, da a tus manos la oportunidad de coger ritmo antes de añadir complejidad.

2. Abrir o dividir la hebra (*splitting*)

The Mistake

En lugar de que la aguja se deslice limpiamente por el centro del punto, atraviesa los cabos individuales del hilo, dejando un punto despeluchado y dividido.

Por qué ocurre

La división del hilo suele deberse al ángulo de la aguja y a la velocidad. Cuando introduces la punta de la aguja demasiado rápido o en un ángulo extraño, es fácil enganchar las fibras del hilo en lugar de deslizarte entre los puntos.

La solución

Reduce la velocidad y observa la punta de la aguja cuando entra en cada punto. Introdúcela con intención en lugar de dar un pinchazo rápido, y oriéntala para que se deslice por el bucle en lugar de atravesar las hebras. Unas puntas de aguja más suaves y un agarre ligeramente más relajado del hilo de trabajo también ayudan, ya que una sujeción floja da margen a la aguja para encontrar la abertura del punto.

3. Añadir o perder puntos accidentalmente

El error

Empiezas una vuelta con el número correcto de puntos y de algún modo la terminas con uno más o uno menos, sin saber muy bien dónde ha pasado.

Por qué ocurre

Los puntos de más suelen colarse por una lazada accidental (pasar la hebra sobre la aguja sin querer, normalmente justo después de tejer un punto del derecho o del revés). Los puntos perdidos o caídos ocurren cuando un bucle se desliza de la aguja sin que te des cuenta y empieza a deshacerse.

La solución

Cuenta tus puntos al final de cada pasada mientras estás aprendiendo, en lugar de esperar al final de una sección completa; esto permite detectar los problemas cuando aún son pequeños y fáciles de rastrear. Si se te cae un punto, no te preocupes: casi siempre se puede recuperar con un ganchillo y remontarlo por las pasadas antes de que baje demasiado. Arreglar un punto caído es una de las habilidades de resolución de problemas más útiles que puede aprender un principiante.

4. Puntos retorcidos por una posición incorrecta en la aguja

El error

El tejido terminado se ve raro: los puntos se inclinan en una dirección inesperada o la labor se siente más rígida y menos elástica de lo que debería.

Por qué ocurre

Cada punto se apoya en la aguja con una «hebra delantera» y una «hebra trasera». Cuando un punto está mal colocado (lo que ocurre con frecuencia con ciertos montajes de puntos o tras recuperar un punto caído), la hebra delantera termina en la parte posterior de la aguja en lugar de la delantera. Si luego tejes en él de la forma habitual, el punto se retuerce en lugar de quedar plano.

La solución

Acostúmbrate a mirar cómo se apoyan los puntos antes de tejerlos. En un punto bien montado, la hebra delantera queda por delante de la aguja; si queda por detrás, teje por la hebra trasera (bucle trasero) para destorcerlo según avanzas. Esto es muy común justo después de montar los puntos, así que revisa la primera pasada con atención.

5. Tejer en la hebra equivocada del punto

El error

Es un problema similar al de los puntos retorcidos, pero provocado específicamente por meter por costumbre la aguja en la hebra trasera de un punto montado normalmente, en lugar de la delantera.

Por qué ocurre

Algunos tejedores aprenden (o recuerdan a medias) un método en el que se introduce la aguja por detrás del punto, lo cual es correcto para ciertas técnicas especiales pero retuerce los puntos normales si se hace de forma automática, pasada tras pasada.

La solución

A menos que un patrón te pida específicamente tejer por la hebra trasera (*knit through the back loop*), introduce la aguja en la hebra delantera del punto, la más cercana a la punta de la aguja izquierda. Si tu tejido se ve constantemente retorcido o inusualmente denso en toda la pieza, y no solo en un par de puntos, este hábito suele ser la causa principal.

6. Perder la cuenta de vueltas y repeticiones

El error

Pierdes el hilo a mitad de la repetición de un patrón y no recuerdas si vas por la pasada 3 o la pasada 7, especialmente en motivos con varias pasadas que se parecen entre sí.

Por qué ocurre

El seguimiento de pasadas depende totalmente de la memoria a menos que crees un sistema, y es fácil despistarse a mitad de pasada por una llamada de teléfono, una conversación o simplemente por mirar hacia otro lado un segundo.

La solución

Utiliza un cuentavueltas (mecánico, digital o una libreta) y actualízalo en el momento exacto en que termines una pasada, no «en un minuto». Un marcador de puntos al principio de cada repetición del patrón también te ayuda a confirmar tu posición de un vistazo. Aprender a «leer» tu tejido (identificar un punto derecho de uno revés a simple vista) es una habilidad que conviene desarrollar pronto, ya que te permite verificar dónde estás sin confiar únicamente en el contador.

7. Saltarse la muestra de tensión

El error

Montas los puntos para una prenda sin hacer una muestra de tensión previa y la pieza terminada resulta ser notablemente demasiado grande, demasiado pequeña o con proporciones extrañas en comparación con las medidas del patrón.

Por qué ocurre

Hacer una muestra se siente como un rodeo cuando tienes ganas de empezar el proyecto «real», por lo que da tentación saltársela, sobre todo porque una pequeña muestra no parece aportar mucha información.

La solución

Teje una muestra lo suficientemente grande como para medirla con precisión (al menos un cuadrado de 10 x 10 cm, más un pequeño margen en todos los lados) y luego compara tus puntos y pasadas por centímetro con la tensión indicada en el patrón. Si tu tensión resulta más apretada o más floja, cambia el número de aguja arriba o abajo hasta que coincida, en lugar de modificar las instrucciones del patrón. Este único paso evita la inmensa mayoría de las decepciones con la talla.

8. Utilizar el material de aguja equivocado para tu estilo de tejer

El error

Sientes que peleas contra las agujas todo el tiempo mientras tejes: los puntos se escapan de forma inesperada o se sienten tan frenados y lentos que cada pasada es un esfuerzo.

Por qué ocurre

El material de la aguja afecta a cómo se desliza el hilo y a cuánta fricción sientes al tejer, y a diferentes tejedores les benefician distintos niveles de agarre. Un tejedor con tensión floja puede perder puntos de una aguja de metal resbaladiza antes de tiempo; un tejedor con tensión muy apretada puede sentir que una aguja de madera o bambú con más agarre le frena en cada punto.

La solución

Quienes tejen más flojo deberían buscar agujas con más textura o agarre, como las de bambú o madera, para ayudar a que los puntos se mantengan en su sitio. Quienes tejen muy apretado suelen funcionar mejor con agujas metálicas o de fibra de carbono más pulidas, que permiten que el hilo se deslice con mayor facilidad. No existe un material universalmente «correcto», solo el que funciona mejor con tu tensión natural, así que prueba un par de opciones al principio.

9. Bordes enrollados en el punto jersey (*Stockinette Stitch*)

El error

Tu muestra o bufanda tejida en punto jersey se enrosca sin remedio en los bordes y no se queda plana, por mucho que la bloquees.

Por qué ocurre

Esto en realidad no es un error en absoluto: es simplemente la forma en que se comporta el punto jersey, porque las pasadas del derecho y del revés tiran del tejido en direcciones opuestas y los bordes no tienen nada que contrarreste esa tensión. Los tejedores principiantes a menudo asumen que han hecho algo mal cuando ven que ocurre esto.

La solución

Añade un borde a tu proyecto con unos pocos puntos a punto bobo, punto de arroz o elástico, estilos que quedan planos y detienen el enrollado en los extremos. El bloqueo relaja el punto jersey de forma considerable, aunque por lo general no eliminará el enrollado por sí solo. Una vez que sabes que es un comportamiento esperado y no un fallo, deja de ser frustrante y se convierte en algo que simplemente planificas.

10. Darse por vencido demasiado pronto con un proyecto «arruinado»

El error

Detectas un error varias pasadas más abajo, decides que todo el proyecto es insalvable y lo abandonas en un cajón.

Por qué ocurre

Al principio cuesta distinguir la diferencia entre un fallo menor y de fácil solución y un problema grave, por lo que muchos principiantes se ponen en lo peor y pierden la motivación.

La solución

La mayoría de los errores (puntos caídos, un punto de más o incluso una racha de puntos retorcidos) se pueden arreglar destejiendo punto a punto con cuidado (*tinking*), o deshaciendo pasadas hacia atrás hasta antes del error para volver a tejer desde ahí. Se siente lento en el momento, pero casi siempre es más rápido que empezar de cero. Aprender a corregir errores sobre la marcha, en lugar de reiniciar la labor cada vez, es uno de los mayores impulsos de confianza que puede experimentar alguien que está aprendiendo.

Reflexiones finales

Si has reconocido tu forma de tejer en varios de estos errores, es una buena señal, no una mala: significa que estás prestando la atención suficiente a tu trabajo para notar cuando algo no cuadra, que es precisamente la habilidad que convierte a los principiantes en tejedores seguros y capaces. Ten a mano una libretita o usa un cuentavueltas, teje una muestra antes de los grandes proyectos y no tengas miedo de destejer y volver a intentarlo. Cada tejedor experto al que admiras cometió primero cada uno de estos errores.

Sources